Las páginas web están compuestas por elementos ya existentes y por nuevos elementos. A menudo los elementos preexistentes están afectados por la legislación de propiedad intelectual, como puede ser en el caso de una fotografía o un dibujo, por lo que resulta necesaria la autorización expresa de sus titulares a no ser que sean de dominio público.
Nosotros conseguimos para nuestros clientes las autorizaciones sobre las obras que van a incluir en la pagina web y después realizamos las actuaciones necesarias para protegerla en su conjunto, con lo que garantizamos en todo momento la titularidad de la página y aseguramos los contenidos, el código fuente y el diseño.
En cada caso, elegimos el procedimiento más adecuado a través de:
1.- Inscripción en el Registro de la Propiedad Intelectual
2.- Depósito Notarial
